Cómo reparar un grifo que gotea

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¡Hola, amigos! ¿Alguna vez te has encontrado con un grifo que gotea? ¡No hay problema! Repararlo es más fácil de lo que piensas. Hoy, vamos a sumergirnos en el mundo de la reparación de grifos y te guiaremos paso a paso para que puedas arreglar ese grifo que gotea y disfrutar de un hogar sin molestias.

Localiza la fuente de la fuga

El primer paso para reparar un grifo que gotea es identificar la fuente de la fuga. Esta tarea puede parecer sencilla, pero a veces puede ser engañosa. Aquí tienes algunos consejos para localizar la fuente de la fuga:

1. Comprueba las juntas tóricas: Las juntas tóricas son pequeños anillos de goma que sellan las conexiones entre los diferentes componentes del grifo. Con el tiempo, estas juntas pueden desgastarse o dañarse, provocando fugas. Para comprobar las juntas tóricas, utiliza una linterna para inspeccionar cuidadosamente todas las conexiones del grifo. Busca cualquier signo de deterioro, como grietas o desgarros.

2. Examina el vástago de la válvula: El vástago de la válvula es el eje metálico que sube y baja para abrir y cerrar el flujo de agua. Si el vástago de la válvula está dañado o desgastado, puede provocar fugas. Para comprobar el vástago de la válvula, gira la manija del grifo varias veces y observa el vástago. Debe moverse suavemente y sin atascarse.

3. Inspecciona el asiento de la válvula: El asiento de la válvula es la superficie contra la que se asienta el vástago de la válvula para sellar el flujo de agua. Si el asiento de la válvula está dañado o corroído, puede provocar fugas. Para inspeccionar el asiento de la válvula, retira el cartucho o la tapa del grifo y examina el asiento. Busca cualquier signo de daños o corrosión.

4. Revisa el cartucho: Los cartuchos son dispositivos sellados que contienen todas las piezas internas del grifo. Si el cartucho está dañado o desgastado, puede provocar fugas. Para comprobar el cartucho, retíralo del grifo y examínalo cuidadosamente. Busca cualquier signo de daños, como grietas o fugas.

5. Inspecciona la manguera de suministro: La manguera de suministro es la manguera flexible que conecta el grifo al suministro de agua. Si la manguera de suministro está dañada o desgastada, puede provocar fugas. Para comprobar la manguera de suministro, inspecciónala cuidadosamente en busca de cualquier signo de daños, como roturas, cortes o abultamientos.

Una vez que hayas localizado la fuente de la fuga, puedes comenzar a repararla. Si no estás seguro de cómo hacerlo, es mejor llamar a un fontanero profesional.

Cierra el suministro de agua

Antes de comenzar a reparar la canilla que gotea, es esencial cerrar el suministro de agua. Este paso evitará inundaciones y te proporcionará un ambiente seguro para trabajar. Aquí tienes una guía detallada sobre cómo cerrar el suministro de agua:

  1. Localiza la válvula de cierre principal: Suele estar situada cerca del contador de agua o debajo del fregadero. Es una válvula grande, generalmente de color azul o rojo.
  2. Gira la válvula en sentido horario: Utiliza una llave inglesa o una pinza para girar la válvula en sentido horario hasta que esté completamente cerrada. Esto detendrá el flujo de agua a todos los grifos y electrodomésticos de tu casa.
  3. Abre un grifo para liberar la presión restante: Una vez cerrada la válvula principal, abre un grifo cualquiera para liberar la presión de agua restante en las tuberías. Esto evitará que el agua salga a chorros cuando desmontes la canilla.

Ahora que el suministro de agua está cerrado, puedes continuar con los pasos para reparar la canilla que gotea. Asegúrate de tomar las precauciones necesarias, como usar guantes y gafas protectoras, para evitar lesiones.

Consejos adicionales

* Si no puedes encontrar la válvula de cierre principal, puedes cerrar el suministro de agua individualmente a la canilla que gotea. Busca una válvula pequeña debajo del fregadero, generalmente marcada con una manija azul o roja.
* Si la válvula de cierre está oxidada o atascada, puedes intentar usar un lubricante penetrante para aflojarla. Aplica el lubricante alrededor de la válvula y déjalo actuar durante unos minutos antes de intentar girarla.
* Si aún no puedes cerrar el suministro de agua, llama a un fontanero profesional para que te ayude.

Desmonta el grifo

Para desmontar el grifo y acceder a sus componentes internos, sigue estos pasos:

1. Cierra el suministro de agua: Localiza las válvulas de cierre ubicadas debajo del lavabo o detrás del inodoro. Gíralas en sentido horario hasta que el flujo de agua cese por completo.

2. Abre el grifo: Aunque hayas cerrado el suministro de agua, puede quedar algo de agua residual en las tuberías y el grifo. Abre el grifo para liberar cualquier agua restante, dejando que gotee hasta que se vacíe por completo.

3. Retira el aireador: El aireador es un pequeño accesorio ubicado en la punta del grifo que inyecta aire en el flujo de agua, creando un chorro aireado. Para quitarlo, desenróscalo girándolo en sentido contrario a las agujas del reloj. Si está apretado, puedes utilizar una llave ajustable para aflojarlo.

4. Localiza el tornillo de fijación: Debajo del aireador, encontrarás un tornillo pequeño que sujeta el cartucho o la válvula. Suele ser un tornillo hexagonal o de cabeza plana. Utiliza una llave Allen o un destornillador adecuado para aflojarlo.

5. Retira el cartucho o la válvula: Una vez que el tornillo de fijación esté suelto, podrás retirar el cartucho o la válvula. Suele estar unido al cuerpo del grifo mediante una junta tórica de goma. Tira de él suavemente para sacarlo.

6. Inspecciona el cartucho o la válvula: Examina el cartucho o la válvula para detectar cualquier signo de desgaste o daño. Busca juntas rotas, arandelas desgastadas o depósitos minerales. Si el cartucho o la válvula están dañados, será necesario reemplazarlos.

7. Limpia las piezas: Antes de volver a montar el grifo, limpia todas las piezas extraídas con un paño húmedo y un poco de jabón suave. Presta especial atención a las juntas tóricas y las arandelas, ya que los residuos pueden provocar fugas.

Cómo arreglar una canilla que gotea

Una canilla que gotea puede ser un fastidio constante, desperdiciar agua y aumentar tus facturas de servicios públicos. Afortunadamente, reparar una canilla con fugas es a menudo una tarea sencilla que puedes hacer tú mismo con unas pocas herramientas básicas y un poco de tiempo.

Reemplaza las juntas o arandelas desgastadas

Las juntas y arandelas son pequeños componentes de goma o plástico que crean un sello hermético entre las partes móviles de la canilla. Con el tiempo, estas juntas pueden desgastarse o dañarse, lo que provoca fugas. Reemplazarlas es una forma común de detener una canilla que gotea.

Materiales necesarios:

  • Juntas o arandelas de repuesto
  • Llave ajustable
  • Destornillador
  • Grasa de silicona

Pasos:

  1. Cierra el suministro de agua: Localiza la válvula de cierre debajo del lavabo o detrás del inodoro y gírala en sentido horario para cerrarla.

  2. Abre la canilla: Abre la canilla para liberar cualquier agua restante en la línea.

  3. Desmonta la canilla: Utiliza la llave ajustable para aflojar la tuerca de empaque que sujeta la manija de la canilla. Retira la manija y el vástago de la canilla.

  4. Reemplaza las juntas o arandelas: En la base del vástago de la canilla, encontrarás una o dos juntas o arandelas. Retira las juntas antiguas con cuidado y reemplázalas por las nuevas. Asegúrate de que las nuevas juntas estén correctamente asentadas y lubricadas con grasa de silicona.

  5. Vuelve a montar la canilla: Inserta el vástago de la canilla de nuevo en el cuerpo de la canilla y aprieta la tuerca de empaque con la llave ajustable. Vuelve a colocar la manija de la canilla.

  6. Abre el suministro de agua: Abre lentamente la válvula de cierre para permitir que el agua vuelva a entrar en la canilla.

  7. Revisa si hay fugas: Abre la canilla y observa si hay fugas. Si todavía hay una fuga, es posible que necesites apretar más la tuerca de empaque o reemplazar otras juntas o arandelas.

Vuelve a montar el grifo y abre el suministro de agua

Una vez que hayas reemplazado la junta tórica o el vástago, es hora de volver a montar el grifo y abrir el suministro de agua. Aquí tienes los pasos a seguir:

  1. Vuelve a colocar el mango. Alinea la lengüeta del mango con la ranura del vástago y deslízalo en su lugar. Asegúralo con el tornillo de fijación.
  2. Vuelve a colocar la tapa. Vuelve a colocar la tapa sobre el cuerpo del grifo y apriétala con la llave inglesa.
  3. Vuelve a colocar el embellecedor. Si tu grifo tiene un embellecedor, vuelve a colocarlo sobre la tapa y apriétalo con la llave inglesa.
  4. Abre el suministro de agua. Lentamente, abre la llave de paso del agua que está debajo del fregadero. Comprueba si hay fugas alrededor del grifo.
  5. Ajusta la temperatura del agua. Utiliza la manija de temperatura para ajustar el agua a la temperatura deseada.
  6. Comprueba el funcionamiento del grifo. Abre y cierra el grifo varias veces para asegurarte de que funciona correctamente y que no hay fugas.
  7. Limpia el grifo. Una vez que te hayas asegurado de que el grifo funciona correctamente, límpialo con un paño húmedo para eliminar cualquier resto de suciedad o huellas dactilares.

¡Enhorabuena! Has reparado con éxito tu grifo que goteaba. Si sigues teniendo problemas, ponte en contacto con un fontanero profesional.

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