Cómo arreglar el centrifugado de una lavadora

Cómo arreglar el centrifugado de una lavadora

¡Hola a todos los manitas! ¿Estáis cansados de que vuestra lavadora no centrifugue bien y deje vuestra ropa empapada? Pues tranquilos, que hoy os traemos una guía paso a paso para que podáis arreglarlo vosotros mismos sin necesidad de llamar al técnico. No os preocupéis si no sois unos expertos en bricolaje, porque os explicaremos todo de forma sencilla y amena. ¡Manos a la obra, que vuestra ropa os espera seca!

Causas comunes de fallas en el centrifugado

Cuando tu lavadora se niega a centrifugar, puede ser un verdadero dolor de cabeza. Afortunadamente, muchas causas comunes de fallas en el centrifugado son fáciles de diagnosticar y solucionar por ti mismo. Aquí tienes una lista de los culpables más probables, junto con algunos consejos para solucionarlos:

Sobrecarga de la lavadora

Una de las causas más comunes de fallas en el centrifugado es sobrecargar la lavadora. Cuando metes demasiada ropa en la máquina, impide que la ropa se mueva libremente y que el tambor alcance la velocidad necesaria para centrifugar correctamente. Como resultado, la ropa sale empapada y pesada, y es posible que tengas que volver a centrifugarla.

Para evitar este problema, asegúrate de consultar el manual del usuario de tu lavadora para conocer la capacidad máxima de carga. Es mejor pecar de precavido y cargar un poco menos de lo que dice el manual, especialmente si tu ropa está muy sucia o voluminosa. Además, utiliza el ciclo de centrifugado adecuado para el tipo de tejido. Los tejidos delicados requieren un centrifugado más suave que los tejidos resistentes.

Distribución desequilibrada de la carga

Otra razón común por la que las lavadoras no centrifugan es una distribución desequilibrada de la carga. Esto puede ocurrir si colocas toda la ropa pesada en un lado de la máquina o si tienes una sola prenda grande, como una manta, en la lavadora. Cuando la carga está desequilibrada, la lavadora vibra excesivamente y puede incluso apagarse para evitar daños.

Para resolver este problema, redistribuye la carga de forma uniforme en el tambor. Asegúrate de que no haya prendas enredadas o amontonadas en un solo lugar. Si tienes una prenda grande, intenta colocarla en el centro del tambor y rodearla con prendas más pequeñas.

Filtro de drenaje obstruido

El filtro de drenaje de tu lavadora es responsable de atrapar pelusas, monedas y otros objetos pequeños que pueden entrar en la máquina. Si el filtro está obstruido, puede restringir el flujo de agua y provocar que la lavadora no centrifugue correctamente. Para limpiar el filtro de drenaje, desenchufa la lavadora y cierra el suministro de agua. A continuación, localiza el filtro en la parte inferior o frontal de la máquina y retíralo. Limpia cualquier pelusa o residuo del filtro y vuelve a colocarlo en su sitio.

Correa de transmisión rota

La correa de transmisión es un componente esencial que conecta el motor de la lavadora al tambor. Si la correa está rota o desgastada, el tambor no podrá girar correctamente y la lavadora no centrifugará. Para comprobar la correa de transmisión, desenchufa la lavadora y quita la cubierta trasera. Localiza la correa y examínala en busca de signos de desgaste o daños. Si la correa está rota, tendrás que reemplazarla.

Motor de la lavadora defectuoso

El motor de la lavadora es el corazón de la máquina, y si falla, la lavadora no podrá centrifugar. Las causas más comunes de un motor defectuoso son el sobrecalentamiento, el desgaste y las sobretensiones eléctricas. Si sospechas que el motor de tu lavadora está defectuoso, llama a un técnico cualificado para que lo diagnostique y repare.

Módulo de control defectuoso

El módulo de control es el cerebro de la lavadora, y es responsable de controlar todas las funciones de la máquina, incluido el centrifugado. Si el módulo de control falla, puede provocar que la lavadora no centrifugue. Las causas más comunes de un módulo de control defectuoso son los picos de tensión, los daños por agua y los problemas de software. Si sospechas que el módulo de control de tu lavadora está defectuoso, llama a un técnico cualificado para que lo diagnostique y repare.

Revisar la correa de transmisión

La correa de transmisión es un componente esencial que conecta el motor de la lavadora con el tambor. Transmite la potencia del motor al tambor, permitiendo que gire y centrifugue la ropa. Si la correa de transmisión está dañada o rota, el tambor no podrá centrifugar correctamente.

Para revisar la correa de transmisión, sigue estos pasos:

1. **Desenchufa la lavadora y cierra el suministro de agua.** La seguridad es lo primero, así que siempre desenchufa la lavadora antes de realizar cualquier reparación. Cierra también el suministro de agua para evitar cualquier fuga accidental.

2. **Retira el panel trasero de la lavadora.** La mayoría de las lavadoras tienen un panel trasero que se puede quitar fácilmente desatornillando unos tornillos. Localiza los tornillos y retíralos con un destornillador.

3. **Ubica la correa de transmisión.** Una vez que el panel trasero esté fuera, podrás ver la correa de transmisión. Suele ser una correa negra o marrón que rodea una polea del motor y otra del tambor.

4. **Inspecciona la correa de transmisión.** Revisa cuidadosamente la correa en busca de cualquier daño o rotura. Si hay grietas, desgarros o cortes, la correa debe ser reemplazada.

5. **Verifica la tensión de la correa.** Además de buscar daños, también debes verificar la tensión de la correa. Una correa demasiado floja puede resbalar, impidiendo que el tambor centrifugue correctamente. Por otro lado, una correa demasiado apretada puede sobrecargar el motor y provocar daños. La tensión adecuada permite que la correa se deslice suavemente sobre las poleas sin que se estire o se afloje.

6. **Reemplaza la correa de transmisión si es necesario.** Si la correa de transmisión está dañada o tiene la tensión incorrecta, deberá ser reemplazada. Para reemplazarla, sigue estos pasos:

– Afloja la tensión de la correa girando la polea tensora. Esto variará según el modelo de tu lavadora, pero generalmente implica girar una perilla o una tuerca.
– Retira la correa vieja deslizándola fuera de las poleas.
– Coloca la nueva correa alrededor de las poleas, asegurándote de que esté correctamente alineada.
– Vuelve a apretar la correa de transmisión girando la polea tensora en la dirección opuesta.

7. **Vuelve a colocar el panel trasero de la lavadora.** Una vez que la correa de transmisión esté reemplazada, vuelve a colocar el panel trasero de la lavadora. Asegúrate de apretar los tornillos firmemente.

8. **Enciende la lavadora y pruébala.** Enchufa la lavadora, abre el suministro de agua y enciéndela. Selecciona un ciclo de centrifugado y verifica si la lavadora centrifuga correctamente.

Verificar el motor de centrifugado

Si has verificado el drenaje y la bomba, y el ciclo de centrifugado sigue fallando, el siguiente paso es inspeccionar el motor de centrifugado. El motor de centrifugado es el responsable de hacer girar el tambor a alta velocidad durante el ciclo de centrifugado para eliminar el exceso de agua de la ropa. Si el motor no funciona correctamente, el tambor no girará o lo hará muy lentamente, lo que resultará en ropa húmeda después del lavado.

Para verificar el motor de centrifugado, primero debes desconectar la lavadora de la fuente de alimentación. Luego, retira el panel posterior de la lavadora para acceder al motor. El motor suele ser un cilindro grande ubicado en la parte inferior de la lavadora. Busca cables sueltos o conexiones dañadas en el motor. Si encuentras alguno, apriétalos o repáralos según sea necesario.

A continuación, comprueba la continuidad del motor utilizando un multímetro. Ajusta el multímetro a la escala de ohmios y coloca las sondas en los terminales del motor. Si el motor está funcionando correctamente, el multímetro debe mostrar una lectura de resistencia baja (generalmente por debajo de 10 ohmios). Si el multímetro muestra una lectura de resistencia infinita (OL), indica que el motor está abierto y debe reemplazarse.

Si el motor de centrifugado está recibiendo alimentación y tiene continuidad, el siguiente paso es comprobar el capacitor de arranque. El capacitor de arranque es un componente que proporciona un impulso inicial de energía al motor para ayudarlo a arrancar. Si el capacitor está defectuoso, el motor puede no arrancar o puede tener dificultades para alcanzar la velocidad máxima. Para comprobar el capacitor, desconéctalo del motor y utiliza un multímetro para medir su capacitancia. La capacitancia debe ser igual a la indicada en el capacitor. Si la capacitancia es significativamente menor que la indicada, el capacitor debe reemplazarse.

Si el motor de centrifugado, el capacitor de arranque y el cableado están en buen estado, el problema puede estar en la placa de control. La placa de control es el “cerebro” de la lavadora y es responsable de enviar señales al motor de centrifugado y a otros componentes. Si la placa de control está defectuosa, puede enviar señales incorrectas al motor, lo que provoca problemas de centrifugado. Para comprobar la placa de control, busca componentes quemados o dañados. Si encuentras alguno, la placa de control debe reemplazarse.

Reparar el motor de centrifugado puede ser una tarea compleja que requiere conocimientos técnicos y herramientas especializadas. Si no te sientes cómodo reparando el motor tú mismo, es mejor llamar a un técnico calificado para que lo haga por ti. Sin embargo, al seguir los pasos descritos anteriormente, puedes identificar la causa del problema y proporcionar información valiosa al técnico, lo que puede ayudar a acelerar el proceso de reparación.

Limpiar el filtro de la bomba de drenaje

El filtro de la bomba de drenaje es un componente crucial que ayuda a eliminar el agua de la lavadora durante el ciclo de centrifugado. Cuando este filtro se obstruye con pelusas, monedas, botones u otros objetos pequeños, puede impedir que la lavadora centrifugue correctamente y provocar un mal olor.

Para limpiar el filtro de la bomba de drenaje, sigue estos pasos:

  1. Desconecta la lavadora de la corriente eléctrica: Antes de manipular cualquier componente eléctrico, es esencial desconectar la lavadora de la toma de corriente para evitar descargas eléctricas.
  2. Localiza el filtro de la bomba de drenaje: El filtro de la bomba de drenaje suele estar situado en la parte inferior frontal de la lavadora, detrás de un panel pequeño. También puede estar ubicado en la parte trasera de la lavadora, según el modelo.
  3. Retira el filtro: Una vez localizado el filtro, gíralo en sentido contrario a las agujas del reloj para aflojarlo y sacarlo de su alojamiento. Ten cuidado, ya que puede contener agua residual.
  4. Limpia el filtro a fondo: Utiliza un cepillo pequeño o un paño para eliminar cualquier pelusa, moneda, botón u otros objetos del filtro. También puedes enjuagarlo con agua corriente para eliminar cualquier resto de suciedad.
  5. Inspecciona la cavidad del filtro: Una vez retirado el filtro, inspecciona la cavidad donde estaba alojado para detectar cualquier obstrucción o acumulación de pelusas. Utiliza un paño húmedo para limpiar la cavidad y eliminar cualquier residuo.
  6. Vuelve a colocar el filtro: Después de limpiar el filtro y la cavidad, vuelve a colocar el filtro en su alojamiento. Asegúrate de apretarlo bien girándolo en sentido horario hasta que quede bien sujeto.
  7. Conecta la lavadora a la corriente eléctrica: Una vez limpiado y vuelto a colocar el filtro, conecta la lavadora a la toma de corriente y vuelve a encenderla.

Si has seguido estos pasos y el filtro de la bomba de drenaje sigue obstruido o la lavadora sigue sin centrifugar correctamente, puede haber otros problemas subyacentes que requieran la intervención de un técnico cualificado.

Reemplazar el capacitor de arranque

El capacitor de arranque es un componente esencial para el buen funcionamiento del ciclo de centrifugado de una lavadora. Su función es proporcionar un impulso eléctrico adicional al motor durante el arranque, ayudando a que alcance rápidamente su máxima velocidad de giro. Cuando el capacitor de arranque falla, la lavadora puede experimentar dificultades para centrifugar la ropa correctamente, dejando las prendas mojadas y pesadas.

Reemplazar el capacitor de arranque es un procedimiento relativamente sencillo que se puede realizar en casa con las herramientas y los conocimientos adecuados. Para comenzar, desenchufa la lavadora y cierra el suministro de agua. Luego, retira la tapa superior de la lavadora y localiza el capacitor de arranque. Por lo general, se encuentra cerca del motor y tiene dos terminales conectados a él.

Antes de desconectar los terminales del capacitor, asegúrate de descargar cualquier carga residual. Para ello, utiliza un destornillador aislado o una pinza de punta fina para conectar brevemente los dos terminales entre sí. Esto descargará cualquier electricidad almacenada en el capacitor, evitando descargas eléctricas.

Una vez que el capacitor esté descargado, desconecta los dos terminales y retira el capacitor antiguo. Ten cuidado de no tocar los terminales expuestos, ya que pueden estar cargados.

Selecciona un capacitor de arranque de reemplazo con las mismas especificaciones que el original. Las especificaciones generalmente se encuentran impresas en el costado del capacitor. Conecta el nuevo capacitor a los terminales del motor, asegurándote de que la polaridad sea correcta (el terminal positivo del capacitor al terminal positivo del motor y el terminal negativo del capacitor al terminal negativo del motor).

Vuelve a colocar la tapa superior de la lavadora y conecta el suministro de agua y electricidad. Pon en marcha un ciclo de centrifugado para probar el nuevo capacitor de arranque. Si la lavadora centrifuga correctamente, has reemplazado con éxito el capacitor de arranque.

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